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Un hombre de 34 años fue detenido en la tarde de este viernes por parte de personal de la División Trata de Personas que lo buscaba desde la noche de este jueves, luego de que se dispusiera su captura por parte de la Justicia por privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo. Había sido denunciado por su pareja por terribles padecimientos, actos de crueldad y violencia de género.

De acuerdo a lo informado, el proceso de detención tuvo varios contratiempos, ya que el acusado no había podido ser localizado en los lugares que solía frecuentar. Ante esto, una de las Jefas de la División Trata de Personas obtuvo el número de teléfono celular para notificarlo de la resolución de la justicia.Pero el hombre nunca atendió los llamados. Ante esto se buscó un celular particular, y se le envió un mensaje notificando que una señorita quería conocerlo. La respuesta fue inmediata y tras acordar la hora, se presentó en la esquina de calles Churruarín y Ayacucho, donde funciona la Dirección de Investigaciones. Allí un tanto sorprendido, el acusado fue advertido que iba a quedar detenido. Una vez concluido el trámite de identificación, se dispuso su traslado inmediato a la Alcaidía de Tribunales, pudo saber entreriosya.com.ar de lo informado por diario Uno.

Vale recordar que la causa judicial se inició el pasado martes en la Fiscalía de Violencia de Género a cargo de Pablo Zoff, quien recibió la denuncia de una mujer de 28 años que daba cuenta que durante un año estuvo privada de la libertad, encadenada y casi esclavizada por su pareja, el padre de sus tres hijos de corta edad.

Los incidentes ocurrieron en una casa de Sauce Montrull; y según el relato de la propia víctima, sufrió graves situaciones de abusos, sometimientos de todo tipo, haber sido dopada con psicotrópicos, y encadenada a la cama matrimonial por espacio de varias horas.

Los celos enfermizos del hombre habrían llevado a que todas estas situaciones de violencia de género se produjeran de modo regular, para lo cual los pequeños hijos habrían naturalizado verla sometida y encadenada de los dos brazos. Además se supo que, no conforme con tenerla encadenada a la cama, dopada y amenazada, amplió el monitoreo de la mujer con un sistema de dos cámaras de seguridad que estaban en la habitación para filmar todos sus movimientos.

En esa línea, el hombre al regresar a la casa que alquilan, observaba las imágenes y verificaba que los señuelos puestos en las ventanas, estuvieran en el mismo lugar, para de esa manera establecer que no hubo ningún intento de fuga. En tanto que las aberturas estaban atadas con cadenas.

Afortunadamente, la mujer logró escaparse de las cadenas y candados en un momento que el hombre no se encontraba en la casa, y tras tomar a los tres hijos salió desesperada a la ruta a pedir ayuda. Fue así que el conductor de un auto la trasladó hasta Paraná, e incluso le sugirió realizar la inmediata denuncia.

El fiscal Pablo Zoff adelantó pedirá el dictado de la prisión preventiva en el penal, por la gravedad de los delitos que se investigan.

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