Ni siquiera la elección de un día lunes y las horas de la siesta detuvo a los violentos. Las imágenes muestran cómo se generalizan las corridas, las patadas y las trompadas, mientras la policía parece limitarse a proteger a los árbitros y nadie intenta detener a los jugadores pudo saber entreriosya.com.ar de lo informado por El Entre Ríos.

Colegiales y Santa María de Oro, el primero de la barriada del Parque Ferré y el segundo del barrio Almirante Brown, son dos clásicos rivales del fútbol de Concordia. En esta ocasión, jugaban en la cancha de Villa Adela, que está siendo utilizada por “el Cole” para hacer de local.

Semanas atrás, vecinos que viven en inmediaciones de las instalaciones de San Lorenzo, habían hecho pública su preocupación por el accionar de barras bravas, que rompen con la tranquilidad del barrio.

“Desde arriba de un camión miran el partido sin pagar la entrada, se falopean delante de los niños, y cuando termina el partido le roban a una anciana. La policía no hace nada. Estamos cansados de que esto se repita domingo tras domingo. Es una vergüenza” contó un vecino, al aludir al comportamiento de una de las barras bravas.

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